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¡Feliz día de la Reforma!

  • Por Hernando J. Ochoa R.
  • 31 oct 2024
  • 2 Min. de lectura

“... las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2a de Timoteo 3:15-17)


Antes de Martín Lutero, otros como Jan Hus, John Wycliff* y William Tyndale, habían levantado la voz; los tres, muertos por la iglesia de Roma* por el "gran pecado" de proclamar las verdaders bíblicas, o bien, de traducir la Biblia (el segundo murió por causas naturales, pero fue exhumado y sus restos quemados). En la Providencia de Dios, a inicios del siglo XVI, Europa estaba lista, el Renacimiento buscaba el regreso a las fuentes originales y la imprenta había sido inventada; en la teología, el regreso a las Escrituras y ellas, junto con los textos que denunciaron los excesos y desvíos de la verdad, llegarían más fácilmente a la gente.


La punta de lanza fue Sola Scriptura; como la plantea nuestra Confesión, "La Santa Escritura es la única regla suficiente, segura e infalible de todo conocimiento, fe y obediencia salvadores" (CBF1689, 1.1). Hoy podemos tener Biblias en nuestras manos y en nuestro idioma; hoy escuchamos sermones en castellano y no misas en latín. Todo ello es producto de la obra que Dios hizo a través de estos hombres débiles y falibles, pecadores; pero que hoy han abierto los ojos para entender que la salvación es Sólo a través de Cristo (Solus Chritus), únicamente por gracia soberana y suficiente de Dios (Sola Gratia) a través de la fe y no por obras (Sola Fide), así como todo para la gloria de Dios (Soli Deo Gloria).


El 31 de octubre de 1517 marcó el inicio de la Reforma cuando Lutero clavó sus 95 tesis en la catedral de Wittenberg. Aquí un breve video acerca de la historia:




Tres años después, en la Dieta de Worms, Lutero sería confrontado y pronunciaría su famosa frase: "A no ser que yo esté convencido por la Sagrada Escritura o por razón evidente, no puedo retractarme, pues mi conciencia es cautiva de la Palabra de Dios, y el actuar contra la conciencia no es ni correcto, ni seguro."


Demos gracias a Dios porque hoy somos libres, puesto que "conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres (...) Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" (Juan 8:32,36). Demos gloria a Dios, regresando a las Escrituras y viviendo conforme a Su Voluntad.


 
 
 

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Quién Está Detrás del Blog

Cristiano; abogado egresado de la Escuela Libre de Derecho, cuyo pasatiempo favorito es el béisbol.

 

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