Análisis: La Declaración de Chicago sobre la Inerrancia Bíblica
- Por Hernando J. Ochoa R.
- 26 ago 2023
- 16 Min. de lectura
Por Hernando J. Ochoa R.

I. Introducción
El análisis de la Declaración que nos ocupa no ha perdido su actualidad y, por ende, su importancia para la iglesia de hoy, no sólo por la trascendencia de la Doctrina de la Inerrancia Bíblica, sino porque también nos brinda lecciones históricas acerca del posicionamiento que se demanda de la Iglesia.
En efecto, la iglesia debe reconocer la realidad acerca de la guerra continua en la que vivimos, primordialmente, por la Verdad y que ésta no hallará tregua alguno con el mundo. La Declaración también nos recuerda la importancia de trabajar juntos, como cristianos, con independencia de la confesión que profesemos (siempre y cuando sea auténticamente cristiana).
II. Contexto Histórico
En 1977 se fundó el Concilio Internacional sobre la Inerrancia Bíblica[1] (“Concilio”), precedido por una serie de conferencias, reuniones y escritos correspondientes al año previo y que defendieron la autoridad Bíblica[2]. La finalidad del Concilio fue aclarar y defender la doctrina de la inerrancia; de su reunión llevada a cabo del 26 al 28 de octubre de 1978 se emitió la Declaración de Chicago sobre la Inerrancia Bíblica (“Declaración”) firmada por alrededor de 300 líderes, teólogos y pastores cristianos[3]. Por su importancia en cuanto al tema discutido y la convocatoria lograda, uno de sus organizadores lo describió como “un documento de referencia para la iglesia (…) semejante a un credo”[4].
La Declaración claramente demuestra la importancia de la Biblia para el pueblo de Dios, puesto que la obediencia humilde y fiel a Ella es muestra de un verdadero cristianismo[5]; para lo cual, el entendimiento de Su autoridad es un presupuesto necesario. Un reconocimiento de la verdad total y de la veracidad de la Biblia van de la mano, tal y como se ha afirmado en la Declaración, no sólo desde que la iglesia fue establecida, sino aún durante su misma revelación[6].
Gracias a que el modernismo hubo cuestionado la fiabilidad de la Biblia, en especial en círculos académicos, es que sus autores vieron la necesidad de llevar a cabo una Declaración que “afirma esta inerrabilidad (sic)” para hacer así “más clara su comprensión”[7]. A lo largo del siglo XX el liberalismo y, más concretamente, la neo-ortodoxia habían infectado muchas iglesias y seminarios cristianos alrededor del mundo. Una respuesta blanda por parte de muchos evangélicos sólo empeoró el problema. Éstos pensaron erróneamente que la paz debía prevalecer por encima de la Verdad[8], olvidando que no puede haber paz entre quienes amamos a Dios y Sus aborrecedores (Mat. 10:22, Mr. 13:13, Jn. 15:18, 2Co. 6:14).
III. Resumen de la Declaración
En el resumen[9] de la Declaración se expresa contundentemente el fundamento ontológico de la inerrancia bíblica, esto es, el carácter de Dios, toda vez que es el Dios del Amén, incapaz de mentir Quien nos la ha revelado. Asimismo, en el último artículo (XIX), la Declaración afirma con toda veracidad que el entendimiento de la fe cristiana demanda tener una adecuada concepción respecto a la “completa autoridad, infalibilidad e [inerrancia] de las Escrituras”[10].
La Declaración reconoce el carácter orgánico y concursivo[11] de la inspiración de la Palabra, en el sentido de que la inspiración divina y la participación humana dieron como resultado un producto infalible e inerrante. Estos atributos de la Biblia subsisten, sin que se niegue el carácter humano en su producción y aun cuando subsista un misterio respecto al cómo es que obtuvimos el resultado final. En consecuencia, es la Biblia y no sus autores humanos, la que comparte atributos divinos con Su Autor y, por ende, es Ella la autoridad que debe regir la vida de la iglesia, como la Palabra de Dios que es[12].
Autentificadas por el Espíritu Santo, Éste nos da testimonio acerca de la inerrancia de la Biblia, en todo lo que declaran las Escrituras y a través de Ellas[13]; así también lo reconoce la Confesión Bautista de Fe de Londres de 1689 (1.5) (“Confesión”). Derivado de ello, la Declaración contiene diecinueve artículos en aseveraciones positivas y negativas sobre este atributo de las Escrituras, que se puede resumir en los siguientes puntos:
- La Biblia es la Palabra de Dios, absoluta y totalmente revelada e inspirada por Él y es de Él que deriva Su autoridad, siendo norma suprema de toda autoridad humana, incluyendo, a la Iglesia y a sus confesiones de fe[14].
- El lenguaje humano es un antropomorfismo necesario e indispensable por el cual Dios se reveló, sin que ello afecte o minimice la inerrancia e infalibilidad en cuestión, toda vez que cada parte y su totalidad son autoritativas.[15]
- La revelación fue progresiva, complementaria e integral, sin contradicción y sin necesidad de una revelación posterior, una vez que el canon fue completamente revelado; y, si bien es en los autógrafos los que cuentan con los atributos divinos en cuestión, es también así que las copias y traducciones reflejan suficientemente ese carácter, siendo susceptibles de ser entendidos en su fidelidad a los originales.
Este último aspecto debe de destacarse en cuanto a que, al afirmar la existencia de las copias y traducciones con sus imperfecciones, nada de ello afecta a los elementos esenciales de la fe cristiana que nos ha sido revelada por Dios.
- El hecho de que la Biblia no tenga una precisión técnica moderna, o bien, contenga irregularidades gramaticales, su entendimiento literal y contextual nos lleva a reafirmar su inerrancia. Esto es así, aún y cuando estén pendientes de resolverse presuntos errores o discrepancias[16].
Cabe señalar que si bien la inspiración divina que llevó a la inerrancia e infalibilidad de la Biblia no acompañó a las copias y traducciones de la misma[17], sabemos que la providencia y soberanía de Dios siempre han estado presentes para preservar las Escrituras, de tal forma que podemos confiar en que podemos acceder a la Palabra del Dios Vivo cuando la interpretamos adecuadamente.
Como lo asevera la Declaración, considero que el aspecto que resume los puntos anteriores y que da como resultado la consecuencia natural está contenido en la afirmación del artículo XI, esto es, “las Escrituras, habiendo sido divinamente inspiradas, son infalibles de modo que nunca nos podrían engañar, y son verdaderas y fiables en todo lo referente a los asuntos que trata”[18].
IV. Crítica de la Declaración
En el prefacio de la Declaración se refiere a que existen cristianos que niegan la inerrancia de la Biblia[19] y en el artículo XIX de la Declaración se niega que la confesión acerca de la inerrancia sea necesaria para la salvación; sin embargo, considero que esta afirmación puede conducir al error, toda vez que, cuando se niega la inerrancia de la Biblia, la autoridad de Ésta y de Su Autor se traslada al hombre[20]. Sea este hombre quien lleva a cabo estudios históricos o pseudo científicos, o bien, el mismo profesante quien determina qué es y qué no es inerrante en la Biblia, se ha formado un ídolo, poniendo a la criatura como juez del Creador (Ro. 1:18-32).
Derivado de ello, sería cuestionable la profesión de fe de tal cristiano, aunque no niego que puede tratarse de un verdadero creyente con un mal entendimiento acerca de esta importante doctrina, tal como el prefacio lo reconoce. No obstante, aún en este caso, considero que una advertencia al respecto es necesaria o, al menos, conveniente. Una deliberada negación de esta doctrina no es otra cosa que una franca rebeldía contra Dios.
El artículo XVI de la Declaración afirma que la inerrancia ha sido esencial a la Iglesia[21]; sin embargo, considero que es una declaración limitada, si es que lo entendemos como ese punto en la historia en que la Iglesia se formó. Sin duda, podemos hablar de que existe una visión histórica, previa a la Reforma, que demuestra una afirmación acerca de la inerrancia por parte de Clemente de Roma, Justino Mártir, Irineo, Tertuliano y Agustín[22]. Pero aseveramos que la realidad es que en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento la inerrancia de la revelación previa es constantemente supuesta y, en algunos casos, reafirmada por nuestro Señor Jesucristo[23] y los propios autores bíblicos. Sin duda, el entendimiento de la inerrancia precede al protestantismo académico; pero tal entendimiento acerca de la inerrancia de la revelación es connatural a la revelación misma desde que Adán supo que era Dios Quien le hablaba.
Aunque en los artículos la Declaración reconoce la diferencia existente entre la infalibilidad y la inerrancia de las Escrituras[24] no se explica suficientemente la diferencia. Contrario a lo que algunos han querido argumentar, infalibilidad e inerrancia son inseparables[25], aunque diferenciables; sin embargo, no se agota este aspecto en la Declaración. En la exposición adjunta a la Declaración se afirma que la infalibilidad refiere a que la Biblia es segura y digna de confianza como regla y guía en todo lo que atiende en ella, mientras que la inerrancia implica que no contiene falsedad o error y da, por ende, certeza en la Veracidad de las Escritura[26].
La limitación que expresamente se reconoce en el Prefacio de la Declaración puede hacer cuestionable su validez, puesto que afirma acerca de “las limitaciones de un documento preparado en una breve e intensa conferencia, y de ninguna manera proponemos que se lo considere como parte del credo cristiano”[27]. Considero que el mismo no debió haberse incluido, puesto que parece hacer dudar sobre la veracidad que se afirma acerca de la Biblia.
Aun así y no obstante ello, uno de sus organizadores celebró que a muchos teólogos de su tiempo, les ayudó a “salir del clóset” y manifestar abiertamente su posición respecto a la inerrancia de la Biblia; asimismo, ayudó a que disminuyeran los ataques a la inerrancia de la Biblia[28]. La iglesia unificada[29] defendió una doctrina fundamental frente a la soberbia académica que pretende negar al Único y Verdadero Dios; de esta forma, nuevamente se abrió el debate académico dentro de los Seminarios para discutir un tema que los liberales creían ganados.
V. Importancia de la Declaración
Por las limitaciones de este trabajo, a fin de entender la importancia de la Declaración, la compararemos con nuestra Confesión, puesto que así veremos con más claridad su necesidad. La Confesión sin duda toca muchos temas acerca de los temas que refiere la Declaración, como es la autoridad, inspiración e interpretación de la Biblia. En lo atinente a la inerrancia de la Biblia, vemos que refiere a la “verdad infalible”[30] de la Biblia (1.5); existen otros pasajes en el primer Capítulo Primero de la Confesión que tienen implicaciones acerca de este atributo de las Escrituras, mas ninguno hace referencia a la inerrancia de la misma[31]. En el Apéndice de la Confesión sus autores se refirieron a las Escrituras como instrumento útil para corregir errores[32], pero no aseveraron directamente al atributo de la inerrancia de las Escrituras.
Quizás la razón de que no encontremos la referencia a la inerrancia sino como “verdad infalible” atienda al hecho de que usualmente se usan los términos en forma intercambiable[33] y a la íntima relación que existe entre ambos conceptos[34]. Beeke y Smally usan un término intercambiable (por su significado) que podría dar luz a los términos usados, cuando estos autores hablan de veracidad inerrante, “queremos decir que la Biblia no declara nada contrario a los que es verdadero y real, y todo lo que declara es fiel exacto”[35].
Si bien no existe algún indicio en la Confesión que pudiera hacernos pensar que sus autores dudasen de la inerrancia bíblica y, por el contrario, varios textos dan clara noción de esta concepción, también es cierto que la Confesión no entra al debate moderno acerca de la inerrancia e infalibilidad de la Biblia[36], como se atendió en la Declaración.
Sin duda, el debate en cuestión fue acertadamente atendido por una convocatoria importante a teólogos y pastores que estaban inmersos en medio de la modernidad que alega (aún hoy en día) falsamente que nuevos descubrimientos científicos e históricos han puesto en duda a la Palabra de Dios. La importancia de la Declaración deriva de la convocatoria a diversas denominaciones y de una respuesta no sólo ante la información fenomenológica en la que se ha dado el debate, sino también a la necesidad de contestar a la alteración al lenguaje promovido por los liberales (éstos pretendieron modificar el lenguaje histórico respecto a la infalibilidad e inerrancia bíblicas para pretender mantener una falsa ortodoxia, afirmando la infalibilidad de la Bíblica, mientras –al mismo tiempo– negaban su inerrancia[37]).
En todo caso, debemos reconocer que la batalla no ha terminado, lo que el siglo pasado derivó de un materialismo y naturalismo rampante, ahora es atacado por ideologías que cuestionan toda verdad absoluta[38]. Como bien lo menciona uno de los firmantes de la Declaración: “tenemos una generación presente de personas que no han peleado esa batalla, y necesitamos levantar la bandera y declarar que hay una batalla contra la Palabra de Dios”[39].
VI. Conclusión
La existencia del Concilio y la Declaratoria deben de servir para nuestra Iglesia hoy como un recordatorio en contra de un mundo enemigo de Dios, de Su Ungido y de la Verdad por Él proclamada. Vivimos en una época en que, ya sea por posturas pseudocientíficas o ideologías, se ha abierto la puerta al mundo para que tomen el púlpito en muchas iglesias pseudocristianas; la batalla contra la inerrancia nos es contemporánea (en términos históricos) y hoy, muchos parecen haberla olvidado.
Una lección importante que la Iglesia debe recordar también es que, más allá de denominaciones (siempre y cuando estemos hablando de profesiones de fe verdaderas), la iglesia es columna y baluarte de la Verdad (1Ti.3:15) y, cuando sea necesario, es preciso mantenerse unido y manifestar la Verdad al mundo que está más y más en tinieblas.
VII. Fuentes de Consulta
Beeke, Joel R., y Smalley, Paul M., Teología Sistemática Reformada, Revelación, Volumen 1 (E.U.A., Publicaciones Kerigma, 2019), pp. 404.
Boice, James Montgomery, Los Fundamentos de la Fe Cristiana (Colombia, Ed. Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos y Unilit, 1996), pp. 741.
Brown, Harold O.J., “La inerrancia e infalibilidad de la Biblia” en El Origen de la Biblia (E.U.A., Ed. Tyndale Publishers y Carol Stream, eds. Phillip Wesley Comfort y Rafael Alberto Serrano, 2008), pp. 39-50.
Buettel, Cameron, Evangelical Syncretism: The Inflexibility of Inerrancy del 15 de noviembre de 2019 (visible en https://www.gty.org/library/blog/B150302, consultado el 25 de agosto de 2023).
Burk, Denny, Complementarianism as a Second Order Doctrine del 24 de enero de 2022 (visible en https://www.dennyburk.com/complementarianism-as-a-second-order-doctrine/, consultado el 25 de agosto de 2023).
Confesión Bautista de Fe de 1689 (E.U.A., Ed. Editorial Peregrino, 4ª ed. Revisada por Chapel Library, 2009), pp. 44.
El Himnario Bautista de la Gracia (E.U.A., Ed. Publicaciones Faro de Gracia, 2000), pp. 305+.
Geisler, Norman L., y Potter, Douglas, A Seismic Shift in the Inerrancy Debate de fecha 28 de marzo de 2018 (visible en https://defendinginerrancy.com///wp-content/uploads/2018/07/A-Seismic-Shift-in-the-Inerrancy-Debate-Geisler-and-Potter-July-2018.pdf, consultado el 25 de agosto de 2023), pp. 27.
Grimstead, Jay, Falsehoods that Neo-Orthodoz and Liberalized Evangelicals Want Us to Believe Abourt the Bible del 4 de febrero de 2018 (visible en https://www.reformation.net/articles-by-dr-j-grimstead/falsehoods-that-neo-orthodox-and-liberalized-evangelicals-want-us-to-believe-about-the-bible, consultado el 25 de Agosto de 2018)
_____________, How the International Council on Biblical Inerrancy Began del 6 de febrero de 2018 (visible en https://www.reformation.net/articles-by-dr-j-grimstead/how-the-international-council-on-biblical-inerrancy-began, consultado el día 25 de agosto de 2023).
Grudem, Wayne, Teología Sistemática (E.U.A., Ed. Vida, 2009), pp. 1366.
International Council on Biblical Inerrancy, The Chicago Statement on Biblical Inerrancy (visible en https://library.dts.edu/Pages/TL/Special/ICBI-1978-11-07.pdf, consultado el 25 de agosto de 2023), pp. 11.
__________________________________________, List of Signers of The Chicago Statement on Biblical Inerrancy (visible en https://library.dts.edu/Pages/TL/Special/ICBI_1_typed.pdf, consultado el 25 de agosto de 2023), pp. 3.
La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica (Publicación con permiso de los Archivos del Seminario Teológico de Dallas, Derechos de publicación 1978, s/p, 2004), pp. 6.
MacArthur, John, Scripture is Sufficient del 1° de marzo de 2015 (visible en su versión transcrita en https://www.gty.org/library/sermons-library/80-420/~/about, consultado el 25 de agosto de 2023).
MacArthur, John, y Mayhue, Richard, Teología Sistemática (E.U.A., Editorial Portavoz, 2017), pp. 1008.
Pidcock, Rick, How the Chicago Statement on Biblical Inerrancy became a litmus test del 14 de marzo de 2022 (visible en https://baptistnews.com/article/how-the-chicago-statement-on-biblical-inerrancy-became-a-litmus-test/, consultado el 25 de agosto de 2023).
Records of the International Council on Biblical Inerrancy (Registros del Concilio Internacional sobre Inerrancia Bíblica) en la página de las Bibliotecas Mosher y Turpin (Mosher & Turpin Libraries) del Seminario Teológico de Dallas (Dallas Theological Seminary) (visible en https://library.dts.edu/Pages/TL/Special/ICBI.shtml, consultada el día 25 de agosto de 2023).
Segunda Confesión Bautista de Fe de Londres (E.U.A., Ed. Legado Bautista Confesional, edición de lectura, 2021), pp. 124.
Sproul, R.C., y Geisler, Norman, Explaining Biblical Inerrancy, Official Commentary on the ICBI Statements (E.U.A., Bastion Books, 2013), pp. 85.
The Coalition on Revival, The Chicago Statement on Biblical Inerrancy (visible en https://www.reformation.net/uploads/1/1/7/6/117618790/the_chicago_statement_on_biblical_inerrancy.pdf, consultado el 25 de agosto de 2023), pp. 13.
Waldron, Sam E., Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689 (E.U.A., Ed. Publicaciones Aquila, Trad. Demetrio Cánovas Moreno, 2016), pp. 653.
Walls, Taylor E., Doctrina de la Palabra de Dios (apuntes Bautista Confesional de México, sin publicar, 2023), pp. 323.
VIII. Fuentes de Consulta
[1] Internacional Council on Biblical Inerrancy o ICBI por sus siglas en inglés. Records of the International Council on Biblical Inerrancy (Registros del Concilio Internacional sobre Inerrancia Bíblica) en la página de las Bibliotecas Mosher y Turpin (Mosher & Turpin Libraries) del Seminario Teológico de Dallas (Dallas Theological Seminary) (visible en https://library.dts.edu/Pages/TL/Special/ICBI.shtml, consultada el día 25 de agosto de 2023). Este mismo Concilio dio lugar a otras dos declaraciones acerca de la interpretación y aplicación de la Biblia, que no son objeto de este análisis.
[2] Grimstead, Jay, How the International Council on Biblical Inerrancy Began del 6 de febrero de 2018 (visible en https://www.reformation.net/articles-by-dr-j-grimstead/how-the-international-council-on-biblical-inerrancy-began, consultado el día 25 de agosto de 2023). Todas estas actividades y documentos darían lugar a posteriores libros como son Inerrancy de Norman Geisler y The Foundation for Biblical Authority de James Boice.
[3] Registros del Concilio Internacional sobre Inerrancia Bíblica, óp. cit. Una lista de los firmantes puede apreciarse en International Council on Biblical Inerrancy, List of Signers of The Chicago Statement on Biblical Inerrancy (visible en https://library.dts.edu/Pages/TL/Special/ICBI_1_typed.pdf, consultado el 25 de agosto de 2023). Esta página afirma que fueron más de 300 los firmantes; oros autores refieren a menos signatarios, como es el caso de Beeke, Joel R., y Smalley, Paul M., que afirman fueron 240 [Teología Sistemática Reformada, Revelación, Volumen 1 (E.U.A., Publicaciones Kerigma, 2019), p. 306]. Nosotros contabilizamos cerca de 300.
[4]. Grimstead, Jay, How the International Council on Biblical Inerrancy Began, óp. cit. Una postura similar a la trascendencia de la Declaración la podemos hallar en Sproul, R.C., y Geisler, Norman, Explaining Biblical Inerrancy, Official Commentary on the ICBI Statements (E.U.A., Bastion Books, 2013), p. 7.
[5] La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica (Publicación con permiso de los Archivos del Seminario Teológico de Dallas, Derechos de publicación 1978, s/p, 2004), p. 1.
[6] En este sentido, el artículo XVI de La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica (óp. cit., p. 5) niega que sea una creación derivada del protestantismo académico; sin embargo, considero que el entendimiento de la inerrancia de la Biblia no sólo ha sido esencial a la Iglesia, sino que antecede a la Iglesia como lo explicamos en la sección IV del presente Análisis.
[7] La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica, óp. cit., p. 1. Véase en este aspecto a Buettel, Cameron, Evangelical Syncretism: The Inflexibility of Inerrancy del 15 de noviembre de 2019 (visible en https://www.gty.org/library/blog/B150302, consultado el 25 de agosto de 2023).
[8] Grimstead, Jay, How the International Council on Biblical Inerrancy Began, óp. cit. (expone su punto de vista y el de Francis Schaeffer a este respecto). Grimstead, Jay, Falsehoods that Neo-Orthodoz and Liberalized Evangelicals Want Us to Believe Abourt the Bible del 4 de febrero de 2018 (visible en https://www.reformation.net/articles-by-dr-j-grimstead/falsehoods-that-neo-orthodox-and-liberalized-evangelicals-want-us-to-believe-about-the-bible, consultado el 25 de Agosto de 2018). Sproul, R.C., y Geisler, Norman, óp. cit., pp. 28-29.
[9] La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica, óp. cit., p. 2.
[10] Íbidem, p. 6.
[11] Walls, Taylor E., Doctrina de la Palabra de Dios (apuntes sin publicar, 2023), pp. 172 y ss. Sproul, R.C., y Geisler, Norman, óp. cit., pp. 33-35.
[12] Véase La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica, óp. cit., p. 4, en su artículo IX.
[13] Sproul, R.C., y Geisler, Norman, óp. cit., p. 57.
[14] Sean éstas dadas a través de credos, concilio o declaraciones diversas (cfr. Artículo II de la La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica, óp. cit., p. 3). Por ejemplo, Wayne Grudem lo incluye en su obra Teología Sistemática entre las Confesiones de fe históricas ([E.U.A., Ed. Vida, 2009], pp. 1276-1280).
[15] Tratando el tema, R.C. Sproul aclara: “Es una cosa que Dios confiera infalibilidad a las Escrituras y una muy diferente que le confiera omnisciencia a los escritores. (…) Es así que decimos que aunque los escritos bíblicos son inspirados, esto no implica que los escritores supieran todo lo que hubiera de saber o que fueran infalibles ellos mismos.” (Sproul, R.C., y Geisler, Norman, óp. cit., p. 39).
[16] Véase el artículo XIV de La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica, óp. cit., p. 5.
[17] Cfr. Sproul, R.C., y Geisler, Norman, óp. cit., p. 41.
[18] La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica, óp. cit., p. 4.
[19] Íbid., p. 1.
[20] En cuanto a cómo la postura que pone en duda la inerrancia de la Biblia es un cuestionamiento a la autoridad de Jesucristo, véase Kirk, J. Marcellus en la “Introducción” a la reimpresión de Warfield de su libro Limited Inspiration, citado por Geisler, Norman L., y Potter, Douglas, A Seismic Shift in the Inerrancy Debate de fecha 28 de marzo de 2018 (visible en https://defendinginerrancy.com///wp-content/uploads/2018/07/A-Seismic-Shift-in-the-Inerrancy-Debate-Geisler-and-Potter-July-2018.pdf, consultado el 25 de agosto de 2023), p. 8.
[21] La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica, óp. cit., p. 5.
[22] Geisler, Norman L., y Potter, Douglas, óp. cit., pp. 1-2. Brown, Harold O.J., “La inerrancia e infalibilidad de la Biblia” en El Origen de la Biblia (E.U.A., Ed. Tyndale Publishers y Carol Stream, eds. Phillip Wesley Comfort y Rafael Alberto Serrano, 2008), p. 40. Boice, James Montgomery, Los Fundamentos de la Fe Cristiana (Colombia, Ed. Facultad Latinoamericana de Estudios Teológicos y Unilit, 1996), pp. 64-65.
[23] Véanse los ejemplos dados por Geisler, Norman L., y Potter, Douglas, óp. cit., p. 19.
[24] Artículo XI y XII de La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica, óp. cit., p. 4.
[25] “(…) la infalibilidad es separada de la inerrancia. La negación argumenta que no es posible mantener con consistencia que algo es al mismo tiempo infalible y errante en sus aserciones. Mantener dicha disyunción entre infalibilidad e inerrancia implica una flagrante contradicción.” (Sproul, R.C., y Geisler, Norman, óp. cit., p.43).
[26] International Council on Biblical Inerrancy, The Chicago Statement on Biblical Inerrancy (visible en https://library.dts.edu/Pages/TL/Special/ICBI-1978-11-07.pdf, consultado el 25 de agosto de 2023), p. 9. The Coalition on Revival, The Chicago Statement on Biblical Inerrancy (visible en https://www.reformation.net/uploads/1/1/7/6/117618790/the_chicago_statement_on_biblical_inerrancy.pdf, consultado el 25 de agosto de 2023), pp. 12-13. Véase Sproul, R.C., y Geisler, Norman, óp. cit., pp. 43 y ss.; Brown, Harold O.J., óp. cit., p. 40.
[27] La Declaración de Chicago sobre la Inerrabilidad Bíblica, óp. cit., p. 1 (énfasis añadido).
[28] Grimstead, Jay, How the International Council on Biblical Inerrancy Began, óp. cit.
[29] Geisler, Norman L., y Potter, Douglas, enseñan que The Evangelical Theological Society (Sociedad Teológica Evangélica) reconoció a la Declaración y su definición de inerrancia como punto de referencia (óp. cit., p. 11).
[30] Este término es usado tanto en la versión de Legado Bautista Confesional (Segunda Confesión Bautista de Fe de Londres [E.U.A., Ed. Legado Bautista Confesional, edición de lectura, 2021], pp. 11-12), como la traducción de Editorial Peregrino que deriva de la versión de Chapel Library (Confesión Bautista de Fe de 1689 [E.U.A., Ed. Editorial Peregrino, 4ª ed. Revisada por Chapel Library, 2009], p. 8) y en la versión de Cristianismo Histórico (El Himnario Bautista de la Gracia [E.U.A., Ed. Publicaciones Faro de Gracia, 2000], pp. 241,245-246).
[31] Inclusive, Sam Waldron afirma que no sólo en el primer capítulo, sino en otros pasajes de la Confesión, encontramos afirmaciones concretas acerca de su inerrancia, como es el caso de aquéllos que hablan de la Creación (Waldron, Sam E., Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689 [E.U.A., Ed. Publicaciones Aquila, Trad. Demetrio Cánovas Moreno, 2016], pp. 72-73).
[32] Segunda Confesión Bautista de Fe de Londres, óp. cit., pp. 100-103.
[33] Sproul, R.C., y Geisler, Norman, óp. cit., p. 43; MacArthur, John, y Mayhue, Richard, Teología Sistemática (E.U.A., Editorial Portavoz, 2017), p. 111.
[34] Véase Supra, inciso IV Crítica a la Declaración.
[35] Beeke, Joel R., y Smalley, Paul M., óp. cit., p. 305.
[36] Waldron, Sam, óp. cit., pp. 72-74.
[37] MacArthur, John, y Mayhue, Richard, óp. cit., pp. 111-112.
[38] Véase Geisler, Norman L., y Potter, Douglas, óp. cit., pp. 20 y ss.; Buettel, Cameron, óp. cit.
Asimismo, sirven de ejemplo, por un lado, una discusión en redes sociales entre Denny Burk, profesor de Estudios Bíblicos en Boyce College y en la escuela de pregrado en el Southern Baptist Theological Seminary en Louisville, KY, con la autora Beth Allison Barr, quien –a decir del primero– “critica la doctrina de la inerrancia como herramienta del patriarcado” y quien nunca pudo reconocer su adopción de la inerrancia, como la define la Declaración (Burk, Denny, Complementarianism as a Second Order Doctrine del 24 de enero de 2022 [visible en https://www.dennyburk.com/complementarianism-as-a-second-order-doctrine/, consultado el 25 de agosto de 2023], en su actualización #1).
Por otro, el pretendido desacreditamiento de la Declaración por parte de Rick Pidcock (How the Chicago Statement on Biblical Inerrancy became a litmus test del 14 de marzo de 2022 [visible en https://baptistnews.com/article/how-the-chicago-statement-on-biblical-inerrancy-became-a-litmus-test/, consultado el 25 de agosto de 2023]), basado en que la Declaración se trató de un documento firmado por una mayoría de “hombres blancos supremacistas”.
[39] MacArthur, John, Scripture is Sufficient del 1° de marzo de 2015 (visible en su versión transcrita en https://www.gty.org/library/sermons-library/80-420/~/about, consultado el 25 de agosto de 2023).
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